¿Algún profesor podría destinarle una de sus 30.000 horas de clase
a la cuestión más importante de todas?
El trabajo central de la pedagogía de todos los tiempos es precisamente: definir las cuestiones importantes para enseñarle a nuestros niños y jóvenes. Hay que priorizar, pues es imposible enseñar todo, a pesar de Comenio.
Cada cultura le destinó miles de horas a decidir que enseñarles y que no a sus muchachos. Tema en donde los métodos eran un asunto secundario. Los atenienses eligieron formar demócratas, los espartanos guerreros, los Coreanos educar los mejores estudiantes del mundo actual,… y lo logran.
¿Y para nosotros cual es la prelación educativa? Cuales son las cuestiones centrales para enseñarle a nuestros hijos. ¡Ni idea!
A pocos educadores o sindicatos o pedagogos le interesa este tema; se híper concentran en discutir el tema muy secundario de las didácticas.
Mucho menos le interesa al Ministerio de Educación, que luego de decretar los estándares para todas las áreas -y concretar así su ideal, no dicho y el suyo, optó por la estrategia del avestruz; jamás volver a revisar esa decisión, la decisión central de todas. Y ante los vacios de los estándares, avala la áreas transversales. Que ni son áreas curriculares, ni las dicta ningún profesor, ni ocupan ningún espacio ni tiempo. Solo existen como declaración de intenciones, saludos a la bandera, para nada en la realidad educativa.
Durante siglos la ocupación central de los profesores y de las escuelas occidentales fue impartirles conocimientos a sus estudiantes. Se a este el sentido de la escuela industrial y de la educación en general. Su precursor, el maestro Comenio, fundador de la pedagogía industrial, en su Didáctica Magna de 1630, no dejo la menor duda de esta finalidad con su precepto: “Enseña todo a todos”.
Precepto que hoy rige prácticamente el quehacer educativo mundial, con sus dos ideas inmodificables de calidad educativa -que todos sepan más- y de ampliar la cobertura, que todos lo sepan.
Si bien se escuchan de comienzos del siglo pasado voces de protesta, las primeras y más fuertes venidas de las pedagogías activas. Cuestionaron a la escuela industrial volcada a transmitir conocimientos académicos, en su mayoría sin ninguna función ni papel en la vida cotidiana y real de los estudiantes; solo útiles para sobresalir en la escuela misma. Contra la cual propusieron una formación apuntada a hacer mejores seres humanos, muchachos alegres, amables, entusiastas, comprometidos.
Y si bien demasiados padres de familia estarían de completo acuerdo con este ideal educativo, ¿pues de que sirve sobresalir en el colegio si se fracasa en la vida como ser humano?, en su momento se carecía de los conocimientos de la psicología afectiva y de la psicología positiva de la felicidad para darle a esa teoría un cuerpo sólido. Y naufragó.
La segunda mitad del siglo pasado tomó conciencia de un hecho crucial. Se preguntó de qué sirve que nuestros estudiantes sepan tantos conocimientos, ¿si en verdad no los comprehenden?, ¿y si no dominan las operaciones intelectuales para hacer inducciones, deducciones, extrapolaciones creativas con ellos? De poco. Menos en la era Internet cuando tales conocimientos quedan a una mano de distancia.
La conclusión obvia es que a cambio de simples y desnudos conocimientos, que atiborran su cerebro, para luego ser olvidados, se les debe enseñar instrumentos de conocimiento (nociones, conceptos, categorías) y operaciones intelectuales. Tesis en la cual coinciden prácticamente todas las pedagogías posteriores a la segunda guerra mundial. En privilegiar sobre los conocimientos de las áreas, la obsesión del Ministerio, los instrumentos y las operaciones mentales; así tiene que ser.
Claro, un muchacho que comprehende en verdad los conceptos centrales de las disciplinas, y domina con fluidez las diversas operaciones mentales, es un joven no solo educado, en el sentido industrial, sino formado intelectualmente. Con dos ventajas enormes sobre los solo educados.
Sin embargo, este dominio intelectual para nada garantiza que estos nuevos aprehendices lleven buenas vidas, en el sentido humano y profundo de la palabra. La vida que todos ellos deberían llevar: apasionada, comprometida, con gran sentido. Pues falta orientarlos en el asunto que considero –de total acuerdo con la esfinge de Delfos- el asunto central de todos, sin el cual todo lo demás es secundario:
¿Quién soy yo?
Autor

me parece un mensaje muy oportuno del sabio Miguel de Zubiria para el debate a ciegas que esta viviendo la educación en Colombia. Realmente nos hemos convertido en instrumentos de un sistema que nos quiere llevar a su norte de acuerdo a un modelo economico, pero desconoce las necesidades de nuestros educandos
Publicado por luis ramon garrido mercado | 1 marzo 2012, 11:39 PMLa pregunta Luis Ramon entonces que hacer? como podemos desde nuestras trincheras y pasiones contribuir a no dejarnos atrapar en esas logicas egoistas? Hoy, la solucion està en nuestra manos.
Publicado por Andrès Granada | 2 marzo 2012, 5:00 PMIndudablemente que lo más importante es seleccionar las enseñanzas para preparar a las nuevas generaciones; las más útiles, los más importantes y significativos para el éxito de la vida de nuestros hijos ¡NO PODEMOS ENSEÑAR TODO!
Los japoneses nos han dado una lección. Solo cinco cosas deben ensañarse para formar “ciudadanos del mundo.
1. Operaciones básicas matemáticas… y solo para aplicar en los negocios,
2. Cuatro idiomas dominados,
3. Valores solo para ser buenas gentes,
4. …
Para nuestro respetable Miguel de Zubiría, vastaría formar en los estudiantes en la construcción de las principales “Herramientas y Operaciones Intelectuales” AFECTIVAS (valores para se buenas gentes) COGNITIVAS (para comprehender la ciencia) y praxitivas (para saber hacer)
La “educación” de nuestros pobres países está garantizada para no evolucionar. Los currículos educativos son dependientes del nivel cultural de los políticos (más no de los técnicos) y de su séquito histórico-mafioso. Los políticos se manejan en grandes mafias históricas de poder que se comprometen a defender las propuestas empíricas dejadas por sus antecesores. Con esta realidad, la educación avanza con pies de plomo. Los políticos no saben y no saben ni contratar “expertos”…; siempre se ve a sus secuaces más cercanos con grandes contratos para solucionar un problema tan delicado, como es el de la educación ¡Qué solucionan? ¡Nada!
¡Esa es la realidad!
Marco Gudiño Mejía
Supervisor Nacional de Educación
MINISTERIO DE EDUCACIÓN
Av. Amazonas N34-451 y Atahualpa
Teléfono: +(593 2) 3961-405/ 3961-406
Quito-Ecuador
Publicado por Marco Gudiño Mejía | 5 marzo 2012, 11:19 AMMarco, la soluciòn no està en los demás, està en nosotros. En apersonarnos de la situacion, en empezar por casa. Despues en construir COMUNIDAD y con los años y la paciencia ampliar nuestro alcance. Poco a Poco.
Publicado por Andrès Granada | 5 marzo 2012, 2:56 PMEs lo que deben enseñar a los profesores. <Deseo contactarme con Miguel de Subiria director de Lectores competentes en los Colegios de Colombia, materia qque imparte Colegio Lev Vygostky sangolqui ecuador, pero que este año solo nos dan fotocopias y no los libros de su direccion. Por lo que deseo como adquirir su colección para uso de mi hijo Luis Fernando Meììa recibimos hasta el libro 2, hoy se manejan solo con copias . Por el poco profecionalismo de su Directora Tereza Vinueza el bajo nivel de diciplina y el poco compromiso con los educandos lo cambio a otro colegio, pero en vez de sacar copias de los libros de niveles superores o grados superiores prefiero contactarme con los autores para solicitarlos. Mi Nombre Ing Comercial Diana Cevallos Direccion Web dcevallosveloz@yahoo.com
Publicado por Diana Cevallos | 1 mayo 2012, 2:29 PMHola Diana,
Le puedes escribir a Miguel De Zubiria
m@pedagogiaconceptual.com
Saludos
Publicado por Andrès Granada | 2 mayo 2012, 8:55 PMMuchas gracias Don Andres, por ayudarme a contactar, con ello mi hijo se beneficiara de la continuidad de esta valiosa obra.Es grato saber que un Sr.Supervisor Ecuatoriano lo visite en su pàgina y màs grato sus consejos.
Publicado por Diana Cevallos | 7 mayo 2012, 9:29 PM