
Alvin y Heidi Toffler / Robert Reich
Resulta desalentador que un profesional en Colombia gane apenas entre dos y tres salarios mínimos ($1.000.000 a $1.500.00)[1] algo así como 700 Dólares. Ni siquiera aquellos que realizan un postgrado ven aumentados sus ingresos considerablemente. (Si no me cree, vea las estadísticas del observatorio laboral para la educación)[2]. Lo peor es que seguimos pensando que existen carreras mas “rentables” que otras y que quienes estudian ciertas carreras como Administración de Empresas, Medicina y Sistemas tienen más oportunidad de encontrar un empleo que quienes optan por otras como Antropología, Arquitectura y Artes Plásticas.[3] No nos hemos dado cuenta que hoy la diferencia ya no radica en la carrera que se estudia, sino, en lo que se hace con el conocimiento adquirido.
De acuerdo con Robert Reich[4], el mercado laboral esta dividido en tres categorías, a saber: Trabajos de producción rutinaria. Servicios a las personas. Y trabajos simbolico-analiticos.
Los trabajos de producción rutinaria son aquellos más repetitivos. Lo realizan las personas con menos formación, con menor acceso al conocimiento. El “ruso”, los servicios generales, los vigilantes, el jardinero, entre otros. De acuerdo con Miguel de Zubiria, “en los trabajos rutinarios el componente de conocimiento es ínfimo. Se requiere como mucho educación primaria. Millones de personas podrían realizarlos. Con la trágica contrapartida que dichos trabajadores quedan condenados a ingresos misérrimos, así como sus países.” [5]
Los servicios a las personas requieren desde un título de nivel secundario y de un cierto entrenamiento, hasta títulos profesionales muy específicos. Entre ellos entra una amplísima gama de ocupaciones: desde recepcionistas, conserjes y porteros, taxistas, peluqueros, cocineros, azafatas. A medida que el servicio persona a persona se hace más sofisticado se requiere mayor capacitación: entrando al juego los docentes, médicos, abogados, odontólogos, psicólogos, enfermeros, entre otros.[6]
Ahora bien, cabe destacar como a medida que pasa el tiempo se va reduciendo la brecha salarial entre trabajadores profesionales y bachilleres. De acuerdo con el estudio “Los profesionales colombianos en el siglo XXI, ¿más estudian, más ganan?”, hacia el 2002 los trabajadores con educación universitaria ganaban 3,2 veces lo que recibían trabajadores hasta con educación secundaria. Desde entonces, esa relación ha caído a 2,6 veces.”[7]
La tercera categoría, los trabajos simbolico-analiticos, son llevados a cabo por ANALISTAS SIMBOLICOS. De acuerdo con Alvin Toffler, son aquellos “trabajadores hábiles en el manejo de los símbolos”[8]. Mientras los profesionales utilizan rutinariamente el conocimiento acumulado, los analistas simbólicos lo RECREAN, es decir, lo utilizan creativamente.[9] Y ese aporte de creatividad les reporta honorarios considerables.
Actualmente, hay una exagerada sobreoferta de profesionales tradicionales. Y como es apenas lógico, al haber una abundancia de profesionales en el medio, la demanda por estos se reduce y los salarios son paupérrimos, miserables. En cambio, los analistas simbólicos, son escasos, en parte porque no los forma el sistema educativo tradicional y en parte también porque exige un esfuerzo de autoformación que muy pocos están dispuestos a llevar a cabo.[10] Por ende sus ingresos son elevados. Y se constituyen en el sector laboral con mayor proyección.
La educación de un analista simbólico requiere el perfeccionamiento en cuatro habilidades básicas, a saber: abstracción, pensamiento sistémico, experimentación y colaboración.[11]
La capacidad de abstracción -para descubrir patrones y significados- es naturalmente la verdadera esencia del análisis simbólico, en el cual la realidad debe ser simplificada de modo que pueda ser comprendida y manejada de diferentes maneras. El analista simbólico maneja ecuaciones, analogías, modelos y metáforas, a fin de crear las oportunidades para reinterpretar la información.[12]
El pensamiento sistémico. El analista simbólico antes de intentar resolver un problema, analiza porque ha surgido y de que manera se relaciona con otros problemas, para posteriormente plantear una solución integral y profunda. No meros “pañitos de agua tibia”.
Los analistas simbólicos experimentan constantemente. Los hábitos y métodos de experimentación son decisivos en la nueva economía, donde las tecnologías y los mercados están en constante fluctuación. Se pone el acento en conservar ciertos aspectos de la realidad que son constantes, mientras se varían otros para facilitar la comprensión de las causas y efectos; de esta manera se indagan una serie de posibilidades y resultados, y se toma nota de las analogías y diferencias relevantes. Las conjeturas e intuiciones se comparan con las ideas previas.
Pero lo más importante es que el analista simbólico reconoce que el aprendizaje permanente es una responsabilidad propia.[13]
Por último está la capacidad de colaborar. Los analistas simbólicos generalmente trabajan en equipo, compartiendo problemas y soluciones en forma grupal. Los analistas simbólicos también pasa gran parte de su tiempo comunicando ideas a través de disertaciones, informes, proyectos, planes, artículos, y luego tratan de lograr un consenso para seguir adelante con el plan. Los analistas simbólicos aprenden a alentar y aceptar las críticas de sus condiscípulos.[14]
Otras características de los analistas simbólicos son: Tienen socios o colegas en lugar de jefes o supervisores. Su ingreso depende de la calidad, originalidad, destreza y oportunidades de su trabajo. Disfrutan de una próspera situación económica a una edad temprana. Sus carreras no son lineales ni jerárquicas. Trabajan solos o en equipos, los que a su vez pueden estar conectados con grandes organizaciones y redes mundiales. Prefieren un ambiente donde la comunicación sea fluida e informal. Poseen un gran manejo de las tecnologías. Poseen un importante capital social que se preocupan por expandir.
Son los analistas simbólicos, quienes le darán vida a las empresas sociales e instituciones que requiere la sociedad de tercera ola. Dicha tarea será generosamente recompensada, porque estos nuevos trabajadores y emprendedores sociales le apuntaran con firmeza –entre muchos otros- a dos objetivos sociales: la erradicación de la pobreza y la formación de mejores seres humanos.
En cuanto a los profesionales tradicionales, lastimosamente están condenados a la proletarización. A ser victimas de condiciones laborales decadentes, con salarios paupérrimos que escasamente les alcanzará para subsistir. Y si no se suben al tren de los analistas simbólicos, un oscuro, indigno y precario futuro les esperará.
Recuerde que la diferencia no esta en lo que usted estudia, sino, en lo que usted hace con lo que estudia.
[1]Hay profesionales que trabajan incluso por menos de 900 mil pesos.
[2] http://www.portafolio.com.co/finanzas/guias/educacion/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR_PORTA-5306968.html
[3] “Los profesionales colombianos en el Siglo XXI ¿más estudian, más ganan?” realizado por el Observatorio del Mercado de Trabajo y la Seguridad Social de la Universidad Externado de Colombia. http://www.portafolio.com.co/finanzas/guias/educacion/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR_PORTA-4955136.html
[4] Ex Secretario de Trabajo de la administración Clinton y autor del libro “El trabajo de las naciones”
[5] De Zubiria, Miguel “Pedagogías del siglo XXI: Mentefactos I: El arte de pensar para enseñar y de enseñar para pensar”. Fondo de Publicaciones Bernardo Herrera Merino. Fundación Alberto Merani. Bogotá 1998
[6] Reich, Robert “El trabajo de las naciones: hacia el capitalismo del siglo XXI” 1993
[7] Periódico El Tiempo “Se reduce la diferencia salarial entre trabajadores profesionales y bachilleres” http://www.eltiempo.com/vidadehoy/educacion/se-reduce-la-diferencia-salarial-entre-trabajadores-profesionales-y-bachilleres_4704329-1
[8] Toffler, Alvin “El Shock del futuro” Editorial Plaza y Janes. Barcelona. 1970
[9] De Zubiria, Miguel “Pedagogías del siglo XXI: Mentefactos I: El arte de pensar para enseñar y de enseñar para pensar”. Fondo de Publicaciones Bernardo Herrera Merino. Fundación Alberto Merani. Bogotá 1998
[10] Se requiere mucha lectura, lo mismo que escribir y sobre todo intentar PENSAR.
[11] Reich, Robert “El trabajo de las naciones: hacia el capitalismo del siglo XXI” 1993
[12] Ibid
[13] Ibid.
[14] Ibid
Muy buen artículo, aunque le hace falta un análisis de la verdadera situación laboral de nuestro país, el cual está siendo llevado a un mayor subdesarrollo so pretexto que es lo mejor para nosotros.
Por: Arturo Serrano Lozano el 23 Junio 2009
a las 10:35 PM
Conozco a solo dos analistas simbolicos, y tienen razon! No tienen jefes sino socios y colaboradores y ellos mismos se ponen la meta de cuanto quieren ganar y lo que quieren hacer con ello.
Por: Angie Carolina Sandoval el 24 Junio 2009
a las 12:35 PM
ESTE ARTICULO ES OPORTUNO PARA MI MOMENTO DE PROYECCION PERSONAL, CONSIDERO QUE TENGO ELEMENTOS PARA SER UNA ANALISTA SIMBOLICA Y STOY EN EL PUNTO PARA LANZARME.
GRACIAS POR COMPARTIR TUS DOCUMENTOS Y PENSAMIENTOS, SON MUY UTILES PARA MI PROCESO DE FORMACION
UN ABRAZO GRANDE
EXITOS
Por: SOFIA DIAZ el 24 Junio 2009
a las 10:44 PM
BUENISIMA TU INICIATIVA ANDRES Y LA VERDAD NO SABIA NADA SOBRE ESTE TEMA DE LOS ANALISTAS SIMBOLICOS Y EN VERDAD SI NO CONOCEMOS ACERCA DE ALGO, ¿DE QUE MANERA NOS PROYECTAMOS HACIA ESO?, AHORA ES UN TEMA MUY INTERESANTE PARA ESTUDIARLO, ASI QUE CHEVERE NOS CUENTES EN DONDE PODEMOS PROFUNDIZAR SOBRE ESTA INFORMACION.
GRACIAS.
Por: Erika Romero el 25 Junio 2009
a las 9:15 AM
El articulo es muy apropiado para las condiciones laborales que actualmente tenemos los trabajadores de la salud; solamente le falto agregar que tiene mejor salario un paseador de perros que trabaja en el norte de la capital; en razón a que por cada canino cobra $ 180.000 mensuales en promedio y tiene a cargo suyo entre 15 y 20 lo cual sin mucha calculadora representa en promedio de 3 a 4 millones y sin cotizar como independiente. A que tal
Por: FREDY M VARON el 27 Junio 2009
a las 7:03 PM
[...] lo mismo que el tipo de perfil de las personas que se requieren para este sueño, es decir, los Analistas Simbólicos[3] y los Campos de Acción[4] sobre los que se actuará, ha llegado la hora de presentarles lo que [...]
Por: ARTICULO # 69 LA MISIÒN « ANDRÈS GRANADA el 29 Julio 2009
a las 10:24 PM